martes, 24 de enero de 2006

Cosas de mamás e hijos

¿Por qué las mamás miran a los ojos a sus niños mientras les dan leche, sea de pecho que de mamadera? ¿Por qué esperan que los cachorritos se distraigan o se duerman para hacer otra cosa, como leer? ¡Porque no quieren desperdiciar el tiempo! El tiempo compartido con el hijo. Claro que en mi caso no siempre hago así, a veces hago mis cosas y ya, pero me da pena no devolverle a mi hija lo que me da: su admiración, su devoción, su amor incondicional. Ella me mira y yo la miro, así nos vamos conociendo. Cuando ya crecen cambia la música, Francesca a veces aleja mi mano cuando le acaricio la cabeza para hacerla dormir, ¡y tiene solo dos años! Ya me imagino cómo será a los trece...

Decía, me da pena y también me siento casi un objeto si me limito a darle leche y ya. Ahora claro, hay también el asunto de que no deje de mamar, si se trata de un niño flojo. Francesca no necesitaba muchos estímulos, tragaba casi siempre. María en cambio se distrae, se cansa, se duerme cada vez, no termina de comer lo que necesita y después de media hora otra vez reclama comida. Con eso me paso, a veces, 2 o 3 horas entre darle de mamar y ponerla a dormir y mamar otra vez y pañal y mamar y dormir y pañal. Así que más me vale atenderla bien por 30-45 minutos y sanseacabó.

2 comentarios:

  1. Hola:

    Este me gustó mucho. Es muy bonito y me enseñó algunas cosas también... je, je...

    Esto de los blogs es gratis. Pero si hubiera que pagar para merecer ver tu blog, con este comentario solito ya me doy por bien servido. Abrazo para Fran y para Mari.

    Kike G.

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