Interesante entrevista a José del Valle. En el último parrafo dice:
Está claro que la utilización del idioma por parte de la política puede dar a un mismo hecho una doble explicación. ¿No será que los hablantes son más sensatos que ciertas autoridades y legisladores de la lengua? "Yo diría que son más serenos, que la interacción cotidiana entre la gente tiene poco que ver con las polémicas lingüísticas públicas de fuerte carga simbólica, y en las que lo que está en juego trasciende lo puramente lingüístico. La gente sabe perfectamente para qué habla: para comunicarse, para insultarse, para crearse una imagen, para aproximarse o, por el contrario, distanciarse del interlocutor. Me acuerdo de un episodio que viví hace ya unos años, cuando se debatía en Galicia sobre el topónimo “A Coruña”/“La Coruña”. En el barrio coruñés de A Gaiteira, donde vivía mi madre, le pregunté a una vecina nuestra, militante de muchos años del Bloque Nacionalista Galego, qué opinaba del asunto y me contestó: “¡Trapalladas! A xente o que quere é darlle de comer aos fillos”".
